Aún guardo la piedra. Aquella redonda y plana que recogiste del suelo cuando paseábamos hablando de tonterías. Mientras tú sonreías y yo te miraba embobada, feliz sin saber que lo era. Me la diste como haciendo una broma "toma, un regalo". Y yo la miré, te miré y la guardé. Tú ni te diste cuenta. La miro cada vez que pienso en ti y dueme a mi lado todas las noches. Todas las que me acuesto pensando en ti.
[qué andarás haciendo ahora]