viernes, 31 de agosto de 2018

Quería escribir "tengo el corazón partido", pero eso no sería justo. No sería justo porque esa frase debía ser para otra persona que de verdad me lo partió en dos y me dejó con un cachito a cada mano. Como separados por un océano. Qué ironías tiene la vida.
Querría escribir "tengo el corazón dividido", pero eso tampoco sería justo. No lo sería porque quien se divide es mi mente. Mi cerebro y sus dos hemisferios. Y cada uno que quiere ir en una dirección distinta.
Escribiré "tengo el corazón cosido" y será lo justo. Será lo más real, acertado. Honesto. Porque, cual costurera, he sacado mi aguja y he remendado cada pequeña grieta de un órgano que han querido romper, rasgar, pisar y escupir. Mi madre me enseñó a coser bien. Pronto no se notarán las puntadas.

[All I ever wanted, all I ever needed is here in my arms]