jueves, 2 de febrero de 2017

   Anoche te soñé. Y al soñarte te lloré y te eché de menos, a la misma vez, con el mismo dolor. Y recordé por qué te quise y por qué te odio, a la misma vez y con el mismo dolor. 
   Soñé que venías. Supongo que te llamé con el alma. Que me buscabas para decirme adiós, para explicarme por qué te ibas, para ver cómo se me partía el alma y para escuchar cómo sonaba mi corazón al romperse. En mi sueño llovía, como llovía en mis ojos. Y era de noche, como lo era en mi alma. Te marchabas. Para no molestar, para seguir tu vida real, para no dolerme más.
   Aún te espero. Siempre lo haré.

[Si Peter Pan viniera a buscarme una noche azul]

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