Hoy quise llamarte. Oír tu voz. Tu español de mentira. Y tu inglés que me hace soñar. Ese que hace que las mariposas de mi estómago revoloteen y me lleven en volandas hasta tus labios. ¡Já! Qué más quisiera yo. Hoy, cómo no, te eché de menos de la única manera que sé: intensamente. Amándote con cada célula de mi cuerpo, con cada suspiro. Con todo mi ser. Y es que te quiero. Y siempre lo haré. Aunque la nuestra sea una historia de amor imposible, aunque el tiempo y, sobre todo, el espacio se interponga entre nosotros. A pesar de todo lo malo te quiero. Pero, más que nada, a pesar de todo lo bueno te amo. Qué amor más idiota el mío.
Todavía te lloro de vez en cuando. Si alguna canción me recuerda a ti o si leo las cartas que nunca te mandé. Cada día que paso por el lugar donde nos besamos por primera vez. Cada noche que me emborracho en el mismo sitio donde nos conocimos. ¿Qué me hiciste? ¿Que brujería tenía tu sonrisa que ya no me la pude sacar nunca más del corazón?
[Tanta gente ahí fuera y coincidir aquél día]
Todavía te lloro de vez en cuando. Si alguna canción me recuerda a ti o si leo las cartas que nunca te mandé. Cada día que paso por el lugar donde nos besamos por primera vez. Cada noche que me emborracho en el mismo sitio donde nos conocimos. ¿Qué me hiciste? ¿Que brujería tenía tu sonrisa que ya no me la pude sacar nunca más del corazón?
[Tanta gente ahí fuera y coincidir aquél día]
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.