Mira lo que has hecho.
Por tu culpa he tenido que vender mi piel. Regalar las caricias que te pertenecían.
Por tu culpa te he echado de menos rozando el cuerpo de otro.
Como un remordimiento inútil viniste a mi mente, estrujándome el corazón con dolor, una vez más.
No te extraño a ti: añoro lo que podías haber sido y no fuiste.
Porque no quisiste.
Vete.
Vete ya de una vez y no vuelvas.
[para no verte tanto, para no verte siempre]
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.