domingo, 15 de diciembre de 2019

Tu olor, joder. Tu maldito olor. Me hace sentir en casa de nuevo.
Como si el tiempo no hubiese pasado en absoluto.

El calor de tu mano, joder. El maldito calor de tu mano.
Derrite el frío de mis dedos, pobres, que huyen a la vez que rezan porque mantengas el contacto.

Tu sonrisa, joder. Tu maldita sonrisa.
Desmorona mi muralla sin remedio y me deja desnuda de orgullo y con miedo.

Tu mirada, joder. Solo tu maldita mirada y tiemblo.

No te vayas. 
O mejor: no haber venido.

[No estoy para nadie, no estoy en tu piel]

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