sábado, 1 de agosto de 2020

No sé muy bien cómo gestionar esa frustración de mirarte y derretirme. De querer besarte y encajarme entre tus brazos pero saber que no eres mío y nunca lo serás. Esa emoción que siento cuando duras un segundo de más acariciándome o cuando me reclamas que huela tu colonia. Cada vez que consigo acercarme tanto que noto tu calor y mi corazón empieza a latir a velocidades inauditas. El vacío que se me queda cada vez que nos despedimos y me vuelvo a casa, de noche, sin saber qué ha pasado, sintiéndome una ridícula perdedora de un juego que ni siquiera existe.
Tan pronto como creo que tengo la clave para sobrevivir a este amor que me brota, te miro y caigo en los mismos errores una y otra vez.
Me gustas cada día más.
Y cada día reconozco lo imposible e inviable de este amor unilateral.
¿Aprenderé a convivir con este torbellino algún día? No creo.


[Yeah, I'm trying to concentrate but all I can think of is you]

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.