Mi cuerpo estaba con él.
Mi mente unos kilómetros más arriba, en aquella montaña, en aquel día, riendo y recordando cómo solo podía pensar en lo maravilloso que sería besarte y refugiarme entre tus brazos.
Traición a una misma.
Tradición.
[no hables de milagros si no estás aquí]
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