Yo quisiera dejar la imaginación volar, pero mi absurdo complejo me lo impide.
Yo quisiera dejar de ser tan cruel conmigo misma, pero mi ego me grita que no valgo, que no merezco la pena, que no sirvo, que nadie debería perder el tiempo conmigo, que cómo le voy a parecer interesante a nadie, que...
[Sin ser, me vuelvo duro como una roca.
Si no puedo acercarme ni oír los versos que me dicta esa boca]
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.